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ABSTENCION CONTRA PARTICIPACION ELECTORAL Yves Girard |
EL DATO Alfonso USSÍA PERIODICO LA RAZÓN - MADRID |
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La única vez - en 11 años - que la oposición no siguió
las invitaciones perversas de Chávez, fue cuando decidió llamar a la abstención
en las elecciones parlamentarias de 2005. Al obtener, por supuestos el dictador
el 100% de los diputados y conformándose una asamblea monocolor, no se hicieron
esperar los grito y lamentos en la oposición, por parte de los que,
consuetudinariamente habían aceptados las invitaciones presidenciales. Algunos líderes
de la oposición, tildaron al colectivo
de traidores, haciendo caso omiso de la realidad de los hechos: Chávez acababa
de tener una victoria pírrica del 100% con un menos 28% de la participación
electoral, que producía la conformación de una asamblea que quedaba
deslegitimada desde su nacimiento, En Francia, visitando mis amigos de los medios de comunicación,
me encontré, de repente en un paraíso terrenal. Me sorprendí, cuando varios de
ellos me saludaban diciéndome: “Parece, que por fin, tus compatriotas entraron
en razón”. “Hace tiempo que debieron de haber optado por esa única política
posible frente a una dictadura, la de la no participación electoral, para no
convalidar el fraude electoral porque cada vez que participan lo legitiman, y
eso el mundo no l entiende”. Todos los comentarios iban en el mismo sentido y,
jamás antes me habían recibido con tanta
simpatía. El director de un gran medio de comunicación, resumió perfectamente
la situación: “Yves, por fin la oposición venezolana adopto la única vía posible para demostrarle a los
pueblos democráticos que Chávez no tenía la mayoría que pretende y, que a pesar
de las urnas rellenadas de votos falsos, a pesar de los cubanos nacionalizados,
de los funcionarios controlados, hasta en el área de voto con amenaza de revocación
y de las decisiones fraudulentas de un CNE compuesto únicamente de Chavistas,
llego a menos de un espeluznante 28 %
que, por vergüenza el CNE nunca público”. Salí de esta entrevista crecido, hasta llegar a mi
casa donde encontré unos que otros correos desde Venezuela calificándome de Imbécil, de traidor, de chavistas y otras gentilezas. Lamentablemente los auto-proclamados políticos,
representantes de la oposición venezolana y quienes los escuchan, después de
haberse cumplido una jornada histórica como fue la no participación electoral, volvieron
a entrar en los programas chavistas y los fracasos, previstos, inevitables y
denunciados de antemano se sucedieron entre las reacciones escandalizadas de la
gente. Cuando se armo la traición de Rosales, no hubo un
solo día en que SUMATE no pidiese al candidato de exigir el saneamiento del
CNE. Nunca contesto el sin vergüenza ni exigió nada del CNE. De inmediato, Súmate
se quedo nuevamente inactiva, en lugar de denunciar la felonía y el nuevo
desastre logro fastidiar al pueblo y aun mas a sabiendo de la trampa electoral
y denunciando la misma, sigue llamando a la participación electoral.
Contradicciones como esta, que rayan al equilibrio racional, no lo pueden
entender aquellos observadores que tienen el concepto claro hacia dónde va el
régimen venezolano y lo que tiene que hacer para lograrlo. Las entrevistas de los amigos de la prensa francesa,
volvieron a ser pedidas y durante ellas, en resumida cuenta me decían: “Yves, vete a vender tus ensaladas de palabras a
unos estúpidos. Aquí tenemos problemas graves que no nos permiten compartir los
problemas del pueblo venezolano, carente de lógica y poco dispuesto al
sacrificio. Si se conforman con Chávez y van a unas elecciones que denuncian
fraudulentas y que se saben son fraudulentas, que podemos hacer desde aquí,
cuando ellos participando lo legitiman, donde entonces esta la moral de los
lideres venezolanos que se hacen cómplices
del fraude, por lo cual, qué importancia podría tener la opinión de la prensa francesa
ante tales hechos?” Los argumentos a los cuales no tenía respuesta, eran: 1) Cuando el organismo destinado a controlar el
escrutinio y a proclamar los resultados, se componen únicamente de militantes
del presidente, NO HAY ELECCIONES POSIBLES, ni imparciales ni justas. 2) Con el perfeccionamiento de una ruta electoral
fraudulenta continuada, volver a un fracaso anunciado es, sencillamente
infantil y criminal, es cohonestar. 3) Aun, en el caso de una que otra gobernación o alcaldía
concedida para dar la impresión de un proceso democrático y mantener la
apariencia de una democracia que tanto le ha servido, la política posterior del
gobierno, de no entregar el dinero destinado a pagar los empleados, seria, de por sí, suficiente para demostrar
la felonía de Chávez. Sin embargo, llega al cinismo total, cuando nombra a « súper- gobernadores» y, hasta de
encarcelar u obligar a expatriarse a los elegidos por la oposición. ¿Que necesita la oposición para convencerse, que
con un adversario totalmente putrefacto y mentiroso: NO PUEDE HABER SOLUCION ELECTORAL. Quien preconiza acudir a un proceso electoral en
estas condiciones, o esta falto totalmente de raciocinio, o se vendió a la
dictadura involuntaria o voluntariamente, pero ello, no le quitara su
responsabilidad ante de las nuevas generaciones. Con la tragedia que se
avecina, de una dictadura marxista por lago tiempo y/o de una guerra civil para
quitárselo de encima, son ellos, los que participan en la vía electoral
fraudulenta, los que se hacen responsables de una u otra vía. Y todo lo demás es verborrea inútil |
Huir cuesta dinero. Emigrar a otro país abandonando lo mucho o poco que
se ha conseguido en el propio, resulta carísimo. En Venezuela, pueden huir los
Cisneros, pero se trata de un caso especial. El venezolano no tiene
medios para escapar del presente y el futuro de su tierra. De tenerlos, se
colapsarían los aeropuertos y las fronteras. Un tonto puede gobernar, y
contamos con ejemplos cercanísimos. Si el tonto sabe rodearse de inteligentes,
el tonto no es un problema más allá de su casa. Pero si el tonto recurre a la
mediocridad, la sensación de orfandad de la ciudadanía se enriquece. Algo
de esto sabemos por aquí. No obstante, nuestra situación es de privilegio
si nos comparamos con otras naciones, y muy especialmente con
Venezuela, que está gobernada por un loco. Un loco con poder es
letal. Y Hugo Chávez, además de sátrapa, está como un cencerro. Pero tiene
a su gente arruinada, porque el dinero del petróleo lo destina a su bolsillo,
al de sus amigos, al de sus colaboradores y al de sus aliados. Con los ingresos
petrolíferos de Venezuela, en muy pocos años se puede crear y mantener
una clase media que allí no existe. Huir no es el problema. El problema es
sobrevivir después del éxodo. No obstante, mejor enfrentarse a lo
desconocido que despertar cada mañana con el peso de saberse gobernado por un
simpático, gracioso y colérico chimpancé. De tonto no tiene un pelo, y
lo demuestra la inmensa fortuna que ha reunido para él y su familia. Ha sabido
rodearse de la miseria de un pueblo para mantenerlo en su pobreza con promesas
imposibles de cumplir. No tiene toda la culpa. Chávez es
consecuencia de un siglo de robos desde el poder. La clase política venezolana
ha dejado extenuada las arcas públicas durante decenios, y esa inmensa riqueza
está fuera de Venezuela. Chávez no es diferente. Se distingue de
los demás por su condición de loco peligroso. Ayer nos presentó a sus amigos,
después de informar a su famélica nación que había adquirido trescientos carros
de combate rusos para defenderse de Colombia, los Estados Unidos, el
imperialismo, Cristóbal Colón y los Reyes Católicos. Los locos en el poder sólo cosechan tumbas de inocentes.
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