Hacia el punto de quiebre antisocialista

Ronny PadrónLa lucha por la liberación nacional en Venezuela alcanzó cotas en vidas humanas que imponen la necesidad de un fin inmediato para la dictadura socialista en gobierno, en el entendido que nuestra dirigencia demócrata tiene un parámetro ético superior al de la barbarie gobernante.

Así entonces la búsqueda de un punto de quiebre capaz de poner fin al genocidio en desarrollo nos lleva a revisar los factores políticos que determinan hoy la permanencia del socialismo en el poder, y la posibilidad real de ganarlos para la causa de la libertad. En ese contexto tenemos que la fuerza popular, elemento esencial en cualquier ecuación política nacional, está de nuestro lado y en constante ascenso, ello por razones de supervivencia visto que el socialismo solo ofrece esclavitud o muerte.

En segundo término, contamos con la opinión pública internacional y el apoyo moral de varios estados nacionales, elementos nada desdeñables para los tiempos que vivimos, prueba de ello es la dificultad mostrada por la tiranía para obtener financiamiento internacional. Luego tenemos el aspecto institucional público con un factor clave como la Asamblea Nacional, que goza del apoyo popular y el respeto y la consideración del factor internacional. En este ámbito, la Fiscalía General de la República comenzó a jugar un rol favorable a la causa democrática que esperamos se mantenga y consolide en días venideros.

Contamos además con el apoyo de otras instituciones, referentes de la sociedad venezolana como la Iglesia Católica, gremios profesionales y sindicatos, terminan de constituir el activo socio-político demócrata, donde solo falta el referido punto de quiebre que a nuestro saber y entender pasa por el emplazamiento público, pacífico, masivo y continuado del pueblo en protesta, frente a todos los cuarteles del país, para que la fuerza militar de Venezuela cumpla su deber de contribuir al restablecimiento de la efectiva vigencia de la Carta Magna, conforme a los artículos 328, 333 y 350 del mismo texto constitucional.

Un pueblo en protesta pública, pacífica y no armada, frente a todos los cuarteles de la República, exigiendo apoyo por la salvación nacional, constituiría una exhortación difícil de soslayar incluso para estos militares. A partir de allí, el camino para un gobierno de transición democrática, convocado por la Asamblea Nacional, estaría servido. Ora y labora.

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