PDVSA, ¿una empresa miserable o una miseria de empresa?

Una empresa miserable: con más de 150.000 empleados, siendo la Quinta empresa mundial(así lo vendió Rafael Ramírez y lo sigue vendiendo Eulogio del Pino), la corporación con las reservas más grandes del mundo (297 mil millones de barriles de petróleo en reserva probada), PDVSA es hoy la empresa que PEOR SUELDO PAGA a sus empleados (y jubilados), después de CUBA PETROLEO (CUPET).

Los sueldos que hoy día ostentan los empleados petroleros apenas alcanzan para comer; las historias que se oyen por los pasillos son patéticas: el personal sale de vacaciones pero va a diario a los comedores de la empresa para continuar haciendo uso de los mismos y dejar la poca comida existente en sus hogares para sus hijos; usan sus carros (el que tiene carro) para taxear y completar la comida de sus casas. Hoy en día se incrementó el número de jubilados que continúa haciendo uso de los comedores; cada jubilado se va a los comedores de PDVSA a desayunar y almorzar para ahorrar un poco de lo que ha podido comprar con el mísero sueldo que apenas ostenta de su jubilación. Toda una vida dedicada a una corporación para continuar dependiendo de su comedor.

Recientemente, Petroglobal News redactó un artículo (http://petroglobalnews.com/201610/report-pdvsa-workers-selling-overalls-for-food-money/) donde expone la cruda realidad de los trabajadores de la industria, quienes con el fin de tener un extra de dinero que les alcance para comprar comida, proceden a vender las bragas y botas que les dan. En el Oriente del país, los obreros de taladros normalmente se llevan piezas de dichos taladros: tornillos, herramientas, llaves, etc., bajo la complicidad de los supervisores, para venderlos y posteriormente repartir la cochina y generar un dinerito extra que les ayude con los gastos. Esta es una realidad cruda que pasa a diario bajo la mirada indolente de sindicalistas y gerentes de esta “nueva PDVSA”.

Recientemente, Eulogio Del Pino expuso públicamente que el costo de barril en PDVSA era cercano a los 14 dólares. Pues este monto no es descabellado, de hecho me parece que está inflado, porque con el mísero sueldo que reciben los empleados de PDVSA, el costo por barril debería estar por los 4 ó 5 dólares (menos que en Saudi ARAMCO, la Estatal Petrolera de Arabia Saudita), la diferencia a los 14 dólares que dice Eulogio, simplemente se la están robando. Y es que no debe haber dudas de esto, ya que si un empleado de 20 años de experiencia, encargado de una gerencia, con post-grado, bilingüe, apenas gana unos 200$ (léase: doscientos dólares miserables por mes), cuando en cualquier otra empresa estaría por el orden de 6.000 ó 7.000 dólares (en Saudi ARAMCO este empleado ganaría unos 9.000 a 10.000 dólares mensuales más beneficios), no cabe duda que PDVSA debería tener los costos más bajos de producción.

Los sueldos simplemente son MISERABLES, y los beneficios son de lo peor: ayuda para alquilar: 2.920 Bs mensuales (no alcanza ni para transporte), odontología: 400 Bs (ni el pasaje para ir al odontólogo), ayuda para adquisición de computadora: 7.000 Bs (ni el Mouse para operar, mucho menos un pendrivecuestan esto), SICOPROSA, el seguro médico, no lo aceptan en ninguna clínica de Caracas y se está extendiendo a muchas clínicas del País, producto del retraso en los pagos. Esto por mencionar algunos de los mal llamados “beneficios”, que deberíamos llamarlos “maleficios” de la QUINTA EMPRESA MÁS GRANDE DEL MUNDO PETROLERO.

Y es que PDVSA paga tan, pero tan mal, es una empresa tan miserable, que aún en estos tiempos de fuerte contracción laboral en el mundo petrolero las renuncias en PDVSA siguen estando al orden del día. Y renuncian connotados camaradas rojos rojitos, personal que hace 5 años atrás se rasgaba las vestidurasen nombre de PDVSA y de la Revolución, pero que hoy en día aplican aquella máxima que dice: amor con hambre no dura, pero que la convirtieron en: revolución con hambre no dura. Muchos dentro de PDVSA sueñan con trabajar en empresas como POLAR, donde los sueldos son mejores, aparte tienen beneficios de comida para llevar a sus hogares, y el día que se jubilen se van con algo en el bolsillo para poder vivir o invertir y pasar sus años dorados con mayor calma.

¿Que hace el jubilado petrolero? Aunque ustedes no lo crean, se regresan a PDVSA a llorar un contrato de lo que sea: asesor, ayudante, barrendero, etc., con tal de que la inflación no le coma el mísero sueldo que recibe después de haber entregado su juventud, su vida, a la Corporación y al País. En el Edificio 5 de julio (Maracaibo), así como en Guaraguao (Puerto La Cruz) y el ESEM (Maturín), sólo por nombrar algunos, da tristeza y pena ajena observar como pululan por los pasillos buscando que los contraten, y que una vez contratados, PDVSA les pague a la empresa con la que están laborando. En varias ocasiones me he preguntado por qué la Industria Petrolera tiene los sueldos de jubilados más miserables de Venezuela y el Mundo? Será que Eulogio Del Pino, Pedro León, Orlando Chacín y Rafael Ramírez están dispuestos a vivir el resto de su vida con estas pensiones? Evidentemente, NO! Todos ellos y otros pocos de la alta directiva ya tienen su plan de jubilación aparte: comisiones, contratos, jugosas cuentas en el exterior, con las que no tienen la necesidad de venirse a los pasillos de PDVSA a buscar un contrato. O es que alguien ha visto a la rata (y que me perdonen las ratas) de Luis Vierma buscando un contrato en PDVSA? Luis Vierma se encuentra viviendo en New York, socio de un Banco en el Imperio que tanto criticó, y como Vice-Presidente de Geología y Geofísica de una empresa llamada Petro River Oil Corp. (quizá es hasta accionista mayoritario, con fondos sacados de nuestra industria nacional) mientras los pendejos de PDVSA que se jubilan andan buscando que los contraten para poder completar el mercado de su casa.

Es así que si PDVSA tiene un costo de producción de 14 dólares por barril, no es por su nómina porque puedo apostar que es la nómina más barata del mundo. Ya quisieran empresas como SHELL, Exxon-Mobil o la misma Saudi ARAMCO poder pagar lo que PDVSA paga a sus empleados, serían las empresas más rentables del mundo. Es así que PDVSA es una empresa que exige como socialista: asistir a marchas, trabajar eficazmente, hacer labor socio-política, vestir de rojo, etc. Pero actúa como capitalista: míseros sueldos, beneficios paupérrimos, nepotismo, llena de déspotas, bota a quién critica los desmanes (y si lo dudan pregúntenle a William Torcatiz, botado de PDVSA por denunciar la corrupción), retaliación política, corrupción, etc, etc.

Es por su trato hacia su personal que digo que PDVSA es una empresa miserable, pero a la vez es una miseria de empresa ya que su alta Gerencia y sus sindicaleros, por más rojo que se vistan, son una miseria de gente que tienen a sus trabajadores desmotivados, desconcentrados de sus actividades, buscando alternativa para poder sobrevivir, y otros viviendo con un sueldo miserable pero contentos porque a la final nunca han trabajado y sólo están a la expensa de unos pocos que con esfuerzo y sudor mantienen aún a la corporación con la producción actual, pero que en vuelta de 5 a 7 años el impacto será tal que no habrá mucha diferencia con el estado actual de las empresas básicas de Guayana: hundidas por el peso de una carga burocrática y una nómina fantasma