DE AQUELLOS POLVOS VINIERON ESTOS LODOS

“Totó, creo que ya no estamos en Kansas.” Con estas palabras, Dorothy la niña protagonista del “Mago de Oz” se dirige a su pequeña mascota, consciente de que por primera vez ha dejado atrás una vida sencilla  y ordinaria,  para adentrarse de forma inesperada  en un mundo desconocido  y marcado por la incertidumbre, pero iluminado por ilusiones de renovación  y expectativas de un mundo mejor.  Tal vez así, pensarían los electores que en 1998 le dieron la legitimidad al entonces, teniente-coronel retirado y golpista fracasado, Hugo Chávez F.  Poco a poco, se fue creando el apocalipsis, “now”, de hambre, miseria y escasez permanente de alimentos y medicinas, mediante la destrucción de un aparato productivo. Veámos como se hizo:

–          A partir del  año 2005, el Gobierno de Venezuela, inicia  una serie de expropiaciones de empresas “supuestamente”  en quiebra dizque se trataba de activos esenciales para el desarrollo “endógeno” de las regiones.  Desconocemos el desconocido significado de “endógeno” por parte del estatista expropiador.  Quizá sea como buscar un corriente de agua “húmeda”.

–          En efecto, las empresas expropiadas o mejor dicho confiscadas, en estos primeros años eran empresas medianas con actividades que no necesariamente eran “estratégicas” (otro adjetivo variable y difuso) para el Estado. Años más tarde comienza una nueva etapa de nacionalización en sectores de la economía que el Estado vuelve a declarar  como estratégicos, concretamente los sectores de telecomunicaciones, electricidad, cemento, acero, energía y servicios asociados a la industria petrolera, algunos alegan que se trataba de un proceso de reestatización de empresas que antes pertenecían al Estado pero que fueron privatizadas en el período “neoliberal”. ¡ Cuando de excusas se trata, el mal inventa todas !

–          Paralelamente a esta nueva política de nacionalizaciones continúan las confiscaciones con la “justa indemnización” a empresas y por diversos motivos. Ejemplo de ello es la expropiación de empresas de válvulas, papel, arroz, carne, jugo de frutas, hoteles, café, telas, sardinas, centrales azucareros, areneras, centros comerciales, y cadenas de comercialización de alimentos.  Entre las excusas presentadas se decía que  constituían casos específicos por diversas razones, ya fuera porque estaban en quiebra, incumplían con las leyes establecidas o directamente se declaraban en paro técnico provocando despido de sus trabajadores. En estos casos de expropiaciones aisladas se emplearon o ensayaron diversos artilugios legales. Entre ellas que las empresas que ocupan edificios pertenecientes al Estado como el caso del Hotel Hilton, por prácticas monopólicas e incumplimientos de la legislación local (Caso Café), “violar” las leyes locales que garantizan el acceso de la población a alimentos de calidad y baratos. (Caso Cargill), para desarrollar “la Corporación de Mercados Socialistas, y espacios para el fomento de la Cultura Revolucionaria” (Caso Centro Comercial Sambil  de La Candelaria), reincidencia en prácticas especulativas (Cadena Éxito), entre otros casos.

Las expropiaciones con indemnización además de algunas empresas del sector manufacturero también llegaron al sector agrícola.

Así, durante los casi 14 años de gobierno de Chávez, fueron expropiadas mejor dicho confiscadas, más de 3,6 millones de hectáreas de tierras mediante la ley de Tierras y Desarrollo Agrario en 2001 para poner a “producir” zonas consideradas “ociosas”. Esta política fue y ha sido muy criticada por productores agrícolas y empresarios, pese a que el gobierno asegura que permite combatir el latifundio, el rescate de tierras ociosas para incrementar la producción agrícola y fomenta la inclusión de campesinos en el aparato productivo.  El resultado de tales políticas ha sido la escasez de toda clase de rubros, desde tomates hasta papas, pasando por hortalizas etc.

Por otra parte, en el transcurso de la presidencia “gloriosa” de Nicolás Maduro, este ha ocupado temporalmente distintos locales como Daka, cadena de electrodomésticos, para vender sus productos a «precio justo», del mismo modo el presidente Maduro en febrero de 2014 advirtió severamente que las empresas que no se ajusten a la Ley de Precios podrían ser expropiadas.

A pesar que históricamente el Estado se ha reservado la explotación petrolera, el artículo 5 de la Ley Orgánica que reserva al Estado la Industria y el Comercio de Hidrocarburos permitió que Exxon explotará las reservas venezolanas. En 2006 el gobierno venezolano decidió que este tipo de relaciones deberían ser finalizadas y migradas a un esquema donde la estatal petrolera venezolana fuese poseedora de la mayoría accionaria. Entonces, se promulgó el Decreto Ley de Migración a Empresas Mixtas de los Convenios de Asociación de la Faja Petrolífera del Orinoco en 2007, en el que se planteaba que en ausencia de un acuerdo el Estado asumiría el control de la actividad. Como respuesta la empresa​ Exxon interpuso una demanda y en octubre de 2014 el CIADI falló  a favor de Exxon obligando a a la República a pagar 1600 millones de dólares, ​ a la vuelta Venezuela pidió la revisión del fallo pero finalmente en junio de 2015 este tribunal de arbitraje desestimó el pedido de revisión por la Procuraduría.

En enero de 2007, el presidente Hugo Chávez anunció la intención de su gobierno de nacionalizar compañías de electricidad y telefonía, y tomar el control de varios proyectos petroleros que tenían inversiones extranjeras importantes.

Entre los ejemplos notorios están los de CANTV, la compañía de telecomunicaciones más grande de Venezuela, y Electricidad de Caracas, la compañía de electricidad más grande que cotizaba en bolsa. En ese momento la compañía Verizon Communications era parte dueña de CANTV y AES Corporation controlaba Electricidad de Caracas. Ambas vendieron sus acciones de las compañías a Venezuela poco tiempo después del anuncio de Chávez, en desventaja. Ambas empresas salieron beneficiadas con dicha expropiación ya que el avalúo por la empresa estuvo muy por encima de su precio real, la actitud alegre en la que sus dueños vendieron dichas empresas muestra claramente estar complacidos por la venta realizada. Un caso de empresarios que favorecen el socialismo.

Otro sector en el que el Gobierno ha alcanzado una importante participación es el del procesamiento y comercialización de azúcar. Sin embargo, el resultado inmediato de estas expropiaciones en el sector no ha sido el incremento de la producción como se anunció inicialmente, sino por el contrario el aumento de las importaciones. Según Fedeagro la producción nacional de azúcar ha disminuido 30 % respecto a la producción en el 2006.

Otro caso representativo es el de la expropiación de la planta de arroz propiedad de Cargill. Entre los fundamentos del decreto de expropiación se encuentra: “Que en la ciudad de Acarigua, Municipio Esteller del estado Portuguesa, se encuentra una planta procesadora de arroz, destinada exclusivamente a la producción de arroz precocido por evaporación (parbolizado), modalidad que no se encuentra dentro de los rubros alimenticios cuyos precios han sido regulados por el Ejecutivo Nacional, por lo cual importantes cantidades de arroz se destinan a la producción de la mencionada modalidad, en detrimento del mantenimiento de los inventarios de abastecimiento de arroz blanco de mesa.” Esta medida es aplicada inmediatamente y la fábrica pasa a estar ocupada por el Estado desde el 31 de marzo de 2009. Un año después de la medida la planta continúa su producción de arroz parbolizado.

En 2008, Industrias Diana fue expropiada por el Gobierno. Diana había logrado desde entonces producir no sólo aceite, sino también margarina, manteca, jabón, suavizantes y mayonesa a través del control obrero y popular. ​ En junio de 2013, la empresa había logrado abastecer al mercado nacional en un 30 %, según representantes del consejo de trabajadores de esta empresa.​ Sin embargo, según informes del ministerio de Alimentación la empresa tuvo presuntas «irregularidades administrativas», por lo cual el ministro de Alimentación Félix Osorio designó a David Mendoza como gerente de la empresa, el cual fue rechazado por los trabajadores por considerarlo una imposición e ir contra el “control obrero”. Igualmente los trabajadores negaron estas irregularidades.​ Félix Osorio manifestaría que «el patrimonio del Estado no puede ser manejado por trabajadores». ¿ Y nos preguntamos dónde está la supuesta autogestión del socialismo?

​ Esta medida fue criticada por el economista Víctor Álvarez como un «burocratismo» que «secuestra la propiedad estatal»y también fue criticada por el diputado suplente del Partido Comunista de Venezuela, Pedro Eusse, quien dijo que «en Venezuela no hay socialismo todavía» y afirmó que hay factores dentro del oficialismo que están en contra del poder popular y el socialismo y que la «Asamblea Nacional está en mora con la clase obrera venezolana» por no aprobar todavía la Ley Especial de los Consejos Socialistas de Trabajadores y Trabajadoras desde 2007.​ Posteriormente, el ministro para el Despacho de la Presidencia, Wilmer Barrientos, informó que Dester Bryan Rodríguez había sido designado por el presidente Nicolás Maduro para la gerencia de empresa.​ Este gerente fue aceptado por los trabajadores de la empresa.​ Se supo también que Dester Rodríguez fue denunciado por la diputada de Primero Justicia Dinorah Figuera por presunta corrupción durante su gestión en Palmaven, filial de Petróleos de Venezuela.

El 10 de octubre de 2010 por medio del Decreto N° 7.71355​ es decidida la adquisición forzosa de Fertilizantes Nitrogenados de Oriente, SA;  CEC; Fertilizantes Nitrogenados de Venezuela, SRL, y Fertilizantes Nitrogenados de Venezuela, CEC (Fertinitro) con la finalidad de “alcanzar” la cabal y efectiva realización de los planes nacionales de siembra y producción formulados por el Ejecutivo Nacional y que sean necesarios para la ejecución de la obra «Plan Socialista de Soberanía Agroalimentaria». En 2011 la sociedad mercantil Gambrinus Corporation interpuso un reclamo ante el CIADI por 150 millones de dólares por indemnización que en 2015 fue negada por falta de jurisdicción.

Para finalizar, hay que decir la destrucción del aparato productivo de bienes y servicios ha sido de tal proporción, que la caída de los ingresos petroleros hizo imposible importar las grandes toneladas de alimentos y materias primas que paliaban la escasez provocada por estos hechos.  Solamente una nación en América Latina nos supera en pobreza y destrucción económica: la Cuba de Raúl Castro.

De modo pues, ciudadano de a pie, sin automóvil chino, sin charreteras, sin grandes depósitos en US $ en el exterior cuando te preguntes por qué no encuentras, jabones, alimentos, repuestos, y todo lo vez super-caro e inaccesible, léete estas páginas y ya ¡sabrás como se gobierna!